Ateneo Alberdi

Artículos de Opinión
Artículos políticos y técnicos de actualidad.


 
21/11/2008 - LA INCULTURA NOS CONDENA
por Héctor Gómez Riccardi - Miembro del Directorio del Ateneo Alberdi
 
29/03/2008 - Hegemonía Quebrada (La actualidad del conflicto político, económico y social del campo argentino)
por Héctor Gómez Riccardi
 
01/12/2007 - La destrucción sistemática de la Educación Técnica en la República Argentina
por Prof. Ángel Pedro Liguori
 
01/06/2007 - El ojo de la tormenta
por Ing. Enrique Luis Liccardi Sañudo (*)
 
01/05/2007 - Situación Estratégica Global
por Calte (R) VGM GUILLERMO DELAMER
 
01/05/2007 - Nueva Ley de Educación
por Dr. Jorge Ludovico Grillo
 
01/04/2007 - Negociaciones geopolíticas en marcha
por Héctor Jorge Gómez Riccardi (1)
 
03/03/2007 - Nueva situación político-económica
por Héctor Jorge Gómez Riccardi
 
01/03/2007 - Adiós a Lenin y sus herederos
por Ricardo López Göttig
 
01/10/2006 - La ilusión socialista
por Héctor J. Gomez Riccardi
 


 
Nueva Ley de Educación01/05/2007
por Dr. Jorge Ludovico Grillo

A fines del año pasado y luego que el Ministerio de Educación obligase a los colegios a perder varios días de clase en jornadas pedagógicas de consulta y a los ciudadanos a perder varios millones de pesos en encuestas tendenciosas el Congreso de la Nación, aprobó la Ley de Educación que reemplaza a la controvertida Ley Federal.

Es verdad que prácticamente con unanimidad se acepta que la educación en nuestro país hoy esta peor que cuando se aprobó aquella ley. Ese fracaso esta asumido en el propio texto de la nueva ley. En su artículo 11 inciso l establece como uno de los objetivos de la educación el de “fortalecer la centralidad de la lectura y la escritura como condiciones básicas la educación (...). Esto no significa otra cosa que asumir que los chicos en nuestras escuelas no aprenden a leer y escribir.

Mientras los pedagogos devenidos en burócratas buscan explicaciones y proponen nuevas “superestructuras” desde la comodidad de sus despachos y en permanente consulta con los líderes sindicales, en las aulas se sufre un nuevo proceso de erosión.

Quienes implementaron la Ley Federal de Educación establecieron, especialmente en la provincia de Buenos Aires, reglamentos que predicaban todos los valores equivocados. A los alumnos se les enseñaba que llegar tarde no tenía importancia, que se puede faltar a la escuela todas las veces que se quiera, que no hace falta esforzarse para los exámenes porque habrá incontables nuevas oportunidades para rendirlos, que no esta permitido repetir de grado, que el esfuerzo no rinde sus frutos sino la suerte en un determinado compensatorio, que las inconductas son todas perdonadas sin sancionar, que saber no es importante.

Los chicos aprenden por lo tanto que el esfuerzo y la responsabilidad, el desarrollo de sus capacidades no tienen importancia. La vida es una lotería.

La verdad es que el mundo que rodea a la escuela no es así. Las incontables crisis y fracasos han dejado a un puñado de vivos que se salvaron con mucha suerte y en algunos casos pocos escrúpulos, pero también ha demostrado que quienes están capacitados, trabajan con responsabilidad, son confiables y serios han sobrevivido las crisis y se han recuperado mucho antes que los demás. Hoy en la Argentina cualquiera que está en situación de contratar empleados podrá contar las angustias que pasa para conseguir personas esforzadas, cumplidoras, serias, con iniciativa.. trabajadoras, que no falten ni lleguen tarde. Y cuando las encuentran, como procuran ofrecerles oportunidades, acompañarlas en el crecimiento, ayudarlas con tal de no tener que reemplazarlas por alguien de peor cumplimiento.

Ninguna ley hará que estos valores vuelvan a enseñarse en las escuelas y en la sociedad. Este desafío corresponde a cada uno de nosotros. Debemos mostrar a diario los ejemplos de personas exitosas que deben su posición al esfuerzo, la capacidad y la responsabilidad. Debemos quizá recordar que ser exitoso no pasa por ganar Gran Hermano, sino por tener asegurado el sustento propio, de su familia y un poco más para poder dedicar tiempo y dinero a las aficiones de cada uno.

La actual reforma empieza mal, nuevas suspensiones de clases, materias nuevas sin programas establecidos, planes de estudio con lindos títulos pero sin contenidos, etc.

Si nos quedamos esperando que el Estado solucione esto, como dice el viejo adagio: “esperemos sentados”.

Esta tarea nos toca a nosotros, a los maestros, a los padres, a los ciudadanos.

No faltará quién plantee que los reglamentos ministeriales, el inspector educativo y el marco legal no permiten hacer esto. Yo me pregunto si el Estado que es incapaz de asegurarse que la gente en la calle respete los límites de velocidad o los lugares de estacionamiento o que los hospitales atiendan a sus pacientes, que los trenes y subtes funcionen, que se pueda circular por las calles, o sobretodo que la vida y patrimonio de los ciudadanos este a salvo, ¿puede ese Estado saber que es lo que pasa en las aulas mejor que los padres y docentes? No busquemos excusas….

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